6.17.2007

Inés Infante 6

A menudo Inés se queda absorta en la horizontal, cuando lo nuevo y lo viejo se confunden, se imagina que pasaría si alguna vez el barco no se hundiese, si la miraran a los ojos de forma atemporal y se alineará la materia ósea con la gris en un pentagrama, y viajara su suerte entre cuatro espacios y cinco líneas. Inés Infante se queda absorta en la horizontal.

Mientras maquilla los mismos afules ojos suele mirar el espejo, imaginarse una noche más, sus muslos contra otros muslos, saciada la carne…Inés Infante sacia su carne con carne, no sabe saciar su alma.

2 comentarios:

Eva Gaos dijo...

Te has metido en un buen embolado, chiquitina, ahora quiero ver como se sacia el alma de un ser de ojos afules que suda vuelos para el Titanic.

Inés Infante dijo...

Un placer...